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SUPERAR LA VIDA Y LA MUERTE ![]() Samadhi que cumple todo lo pensado![]() Yoga de los Sueños: uno es creador del mundo
Después del Bardo-yoga pasé al siguiente escalón, que se llama Yoga de los Sueños.
Éste empieza con la concentración en el Anahata-chakra y la visualización de diversas imágenes.
Luego surge la capacidad de crear un mundo totalmente distinto de éste y jugar allí.
Con esto ustedes sin falta se convierten en el protagonista.
En este mundo ustedes pueden ver, oír, percibir olores y sabores, tener la sensibilidad táctil. Pueden pensar también.
¿No creen ustedes que poder recibir cualquier experiencia en el mundo de las imágenes creado por ustedes sería magnifico?
Esa experiencia sí que difiere de un sueño común. Difiere también de la así llamada “experiencia mediata”, que uno recibe al ver televisión o al leer libros.
Es una experiencia tan real como la experiencia de este mundo.
Ustedes pueden recibir experiencia real en el mundo creado por su imaginación como en el mundo real.
Si es así, entonces el mundo que nosotros consideramos real, también puede ser solamente algo que fue creado por nuestra imaginación.
El practicante, que ha alcanzado un nivel que le permite entrar al mundo de las imágenes, a fin de cuentas comprende la evidencia de este hecho.
La gente que no ha tenido una experiencia así, no entenderá esto, pero tanto en el mundo de las imágenes como estando en
un cuerpo astral (en otra dimensión) el hombre puede crear a otro a sí mismo totalmente idéntico a lo que es en este mundo.
Es más, uno puede libremente abandonar todos estos mundos y volver a ellos. Pero esto tampoco es todo.
A medida que ustedes avancen en la práctica, podrán gobernar todo allí a su
voluntad, incluso estando en nuestro mundo. Hablando de otra manera, no existe una frontera entre este mundo y los otros.
Este mundo es una ilusión, también son ilusorios los mundos de otras dimensiones – es lo que se comprende con ayuda de este yoga.
Entonces, ¿existe algún mundo que no sea ilusorio? Sí, sólo uno – Nirvana.
Yoga del Cuerpo Ilusorio: sobrepasar el tiempo y el espacio
Cuando yo había concluido el Yoga de los Sueños, decidí desarrollar el Vishudha-chakra.
Empecé a practicar el mudra llamado Viparita-karani (postura invertida).
Dedicaba a esta práctica tres horas diarias durante cinco meses.
Cuando habían pasado cerca de cuatro meses ocurrieron ciertos cambios.
Después de hacer este mudra es necesario tomar por largo tiempo la postura llamada Shavasana.
Meditando en dicha postura, aproximadamente dentro de dos horas
empezaba a escuchar un sonido que se parecía al zumbido de las abejas.
Pronto el ambiente circundante cambiaba y yo me encontraba con que me estaba desplazando a algún lugar, situado fuera del espacio y del tiempo.
A veces viajaba a la casa donde crecí, y subía desde la planta baja al primer piso.
También volaba al templo del Altísimo Dios Shiva. Ese fenómeno era teleportación.
No era una alucinación o mentira. Pronto apareció gente que me vio en lugares adonde me teleportaba.
En una ocasión la empleada de una firma la señora R. dijo que me había visto en la parada de autobuses en Shibuya en Tokio.
Ella decidió saludarme y me llamó, pero yo no le contesté.
Es más, parecía que yo no notaba en absoluto su presencia, aunque ella estaba inmediatamente delante de mí.
Empecé a caminar, y ella me siguió, pero la distancia entre nosotros iba aumentando y pronto ella me perdió de vista.
Sobre este caso me contaron más tarde.
En aquel tiempo cuando ocurrió esto, yo, por esforzarme excesivamente en la práctica del Viparita-karani, estaba inconciente.
Me encontraba, por decirlo así, en un profundo estado meditativo – en el Samadhi del Espacio Vacío.
Por lo visto, durante la meditación me había teleportado inconcientemente.
Todos, que me veían en aquellos días, me decían: “Hoy tu cara se ve diferente” o “Hoy estás más grande”.
Mi cuerpo y cara cambiaban rápidamente durante ese tiempo.
Pasando a través de esto, empecé a pensar que el tiempo, el espacio e incluso yo mismo somos una ilusión.
Y decidí llamar esta práctica el Yoga del Cuerpo Ilusorio. Yoga de la Luz: la señal de luz enviado por los diosesA fin de cuentas uno alcanza el nivel que se llama el Yoga de la Luz, el cual es el último yoga en el escalón del Samadhi. Con ayuda de dicho yoga el hombre empieza a comprender el significado de la luz que forma este mundo y los mundos de otras dimensiones. Es bastante difícil comprender esto sin ejemplos, por eso permítanme explicarlo todo según la sucesión en que lo había visto. Todo esto ocurrió cuando yo estaba practicando en el Himalaya inmediatamente antes del logro de la Liberación y al pie del monte Fujiyama. Vi la Fuente Universal de la DeidadEstuve concentrándome en el Ajna-chakra, que se ubica en el área del entrecejo y al fin y al cabo vi la Fuente Universal de la Deidad. Lo que vi era una transmisión desde la esencia, desde la fuente del Universo, la cual también se llama Archivo Akashi. Eso era un globo gigante de luz, en el que me había disuelto. Hablando más exactamente, me pareció que me había disuelto, ya que luego, cuando avancé más en la práctica, descubrí que me equivocaba: en realidad yo estaba atado con la Fuente Universal de la Deidad con dos flujos de luz rojo violeta, uno de los que salía de mi Brahmaranda (coronilla) y el otro – del corazón. El globo era tan enorme que era muy difícil abarcarlo con una sola mirada. Lo que voy a contar ahora son mis suposiciones, el resultado de mis múltiples disoluciones en este globo. Su centro es transparente. A medida que uno se aleja del centro, su color cambia: mezclándose, de un azul alrededor del centro transparente se convierte en azul violeta, luego pasa a ser rojo violeta, hasta que se convierte en rojo en la periferia. En la parte transparente del globo, en su centro, se encuentra una cantidad innumerable de puntos pequeños. Y cuanto más cerca éstos estén del centro, tanto más blancos son, cuando están más lejos – son más oscuros. Cada una de estas partículas es un portador de información. Las puntas blancas en el centro representan información de un nivel universal, y cuanto más los puntos se alejan del centro, tanto más individual se vuelve esta información. Cuando, por ejemplo, alguien me pide que prediga algo, utilizo información de allí.
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