SUPERAR LA VIDA Y LA MUERTE
Parte 3 Experiencias de discípulos. Del Despertar a la Liberación
En la parte 3 se dan experiencias de mis discípulos relacionadas con la práctica. Esto fue hecho por las siguientes razones:
1. ayudarles a saber en qué nivel se encuentran si practican solos;
2. ayudarles a salir de una situación difícil si se encuentran en ésta;
3. ayudar a las personas que recibieron un Shaktipat a comprender el significado de los cambios que pueden ocurrir después de éste y la importancia del Gurú (especialmente en los escalones más altos que el escalón del Placer es necesario que la conciencia del Gurú se refleje en el discípulo).
La Santa Tantra-Naivedya,
La que Ha Alcanzado el Cuerpo de la Encarnación.
Las lecciones del Maestro y las experiencias de personas que practican en diferentes niveles, publicadas en “Mahayana”, habían ejercido en mí una gran influencia. Esta experiencia era algo que yo buscaba mucho tiempo, era la verdadera doctrina que debe llevarme a la Liberación e Iluminación supremas.
Después de leer “Mahayana” leí uno tras otro los libros del Maestro. “¡Es lo que yo necesito! ¡Es auténtico! ¡Voy a practicar acá! ¡Tal cual!”. Ingresé en AUM estando convencida de que la doctrina de AUM es verdadera.
Después de ingresar en AUM en seguida me di cuenta de que mi elección era correcta. En AUM todos, ya sin mencionar a los samanas, eran amables y nunca hablaban mal de los otros, lo cual es difícil de encontrar en la sociedad contemporánea. Sus ojos irradiaban luz y yo podía expresarme libremente sin preocuparme de que alguien me podría lastimar. El lugar de la práctica siempre estaba lleno de luz. Puede ser porque está relacionado con mundos más altos. Yo realmente podía ver que el centro era un lugar más luminoso que los otros. Me sentía como pez en el agua. Había encontrado lo mío. Estaba tan feliz por encontrar algo real que iba a AUM todos los días para hacer Bhakti.
“¡Qué bien! ¡Ahora puedo practicar Vaiavia-Kumbaka-pranayama!”. Practicaba siempre cuando aparecía tiempo libre en casa por más que fueran unos treinta minutos. También leía libros del Maestro cuando tenía la posibilidad de tranquilizar mi mente. Me parecía que la lectura de los libros del Maestro me daba energía. Siempre al día siguiente me sentía bien y podía estudiar mejor que siempre.
A medida que avanzaba en la práctica empecé a recibir experiencias místicas. Voy a contar sobre dos casos así. Justo antes de que Gappa Nattaka (un creyente) había alcanzado el Raja yoga, tuve la posibilidad de verlo en una reunión. Él irradiaba luz y me llegó el pensamiento: “Él va a alcanzar la Liberación”. Dentro de algunos días él alcanzó el Raja yoga, tal como yo lo había pensado. Lo mismo había ocurrido con un samana. Cuando lo vi, apareció el pensamiento: “Él va a alcanzar el Kundalini yoga”. Pronto, después de esto, él entró en la práctica y alcanzó este escalón.
No he podido recibir tantas iniciaciones como mis compañeros, pero mi experiencia es una clara demostración de que puedo aumentar mi nivel espiritual a través de la práctica y el Bhakti. Sobra decir que mi convicción de que AUM es real ha fortalecido aún más.
Después de convertirme en monja, gracias a que todo el tiempo recibía energía del Maestro Asahara, mi nivel espiritual había crecido rápidamente. No puedo expresar cuán efectiva es la transmisión de la energía y tampoco puedo hablar de todos los casos aquí, pero quiero aducir un episodio. Una vez, después de recibir la iniciación “Lago Milagroso”, estaba recitando un mantra y me había sumergido en la meditación. Vi fuegos hermosos, recibí la experiencia de Dardri-Siddhi y mi Cuerpo Fenomenal había salido del cuerpo físico. Yo, que siempre me preguntaba: “¿Acaso por medio de la fuerza de los músculos no se puede realizar el Dardri-Siddhi?”, ahora estoy convencida de que esto no es así. Esto era un vuelo automático del cuerpo o levitación.
A medida que yo estudiaba la doctrina, la experimentaba en la práctica y repetía esto una y otra vez mi fe en el Gurú y la Verdad fortalecía cada vez más. Y cuando me hice capaz de serles devota, me fue dado el logro del Kundalini yoga.
Durante mi práctica para alcanzar el Kundalini yoga había recibido la experiencia de la levitación, la disolución en la luz y la conciencia ininterrumpida (en otras palabras, podía prescindir del sueño durante muchos días). Mi cuerpo Nirmanakaya (Cuerpo Fenomenal) había salido de mi cuerpo físico y se detuvo la respiración. Yo aún no he alcanzado el escalón de “alma inalterable”, ya que mi alma cambiaba en función del estado de la energía. He adquirido la experiencia de estados mucho más claros, luminosos y plácidos que los estados en los que puede permanecer la gente ordinaria.
Debo decir que mi fe en el Gurú todavía es débil, pero incluso con una fe así he podido alcanzar un mundo tan asombroso. ¡¿Qué mundo voy a alcanzar si obtengo el 100% de fe en el Gurú y le soy completamente devota?! Tengo el propósito de seguir por este camino para alcanzar la Liberación Definitiva, es un objetivo que se encuentra lejos adelante.
El Despertar, la puerta a otras dimensiones
Las siguientes cuatro personas todas eran practicantes en sus vidas pasadas. Puesto que habían despertado su Kundalini en vidas pasadas, pudieron despertarlo fácilmente en esta vida también.
El rasgo distintivo de este grupo de personas es que todos ellos ven muchas visiones y realizan viajes astrales. Sin embargo estas visiones pueden ser obstáculos en el camino a la Liberación. Por muy difícil que sea, tenemos que aprender a ignorarlas. “Cuatro Temas para la Fijación de la Memoria” es la meditación más conveniente para este objetivo. A medida que uno repita esta meditación, la conciencia y las ideas fijas, que forman dichas imágenes, se destruirán y las imágenes desaparecerán. Entonces tales personas podrán pasar al escalón del Yoga del Cuerpo Ilusorio.
El Santo Punna Mantaniputta,
el Alma Digna de Donaciones.
Esto había ocurrido a fines de 1985, cuando me encontré por primera vez con el Maestro Asahara. En seguida me di cuenta de que finalmente había encontrado a un verdadero gurú, al que estaba buscando a lo largo de muchos años. Pasados algunos días participé en un seminario intensivo de AUM en Tanzawa y había recibido mi primer Shaktipat. Éste había durado unos diez minutos. Al principio no sentí nada. Dentro de unos dos minutos empezaron a aparecer franjas de una luz blanca. A pesar de mis ojos estaban cerrados, veía una luz brillante y clara delante de mí. “Señor Outi, su Ajna chakra tiene una forma interesante. ¿Ve algo, usted?” –preguntó el Maestro. Como estaba viendo los colores del arco iris, que corrían por la diagonal de la esquina superior derecha a la esquina inferior izquierda, lo describí al Maestro. Luego el arco iris se había transformado en una rueda y empezó a girar en el Ajna chakra. Me había disuelto en esta bienaventuranza. Después del Shaktipat tenía una sensación interesante en la frente, algo latía ahí y trataba de abrirse. Esta era la experiencia de mi primer Shaktipat. Dentro de unos cuantos días realicé un viaje astral.
Este día yo había practicado la meditación de la luz después de hacer veinte minutos pranayama. Antes del sueño había recitado un mantra teniendo en la mano derecha un Jijírokane (una piedra cargada de energía del Maestro) e imaginado que recibía luz en el Ajna chakra. Después de terminar esto me acosté en Shavasana y había decidido dormirme en esta postura. No llegué a dormirme como sentí la energía espiritual que emanaba la piedra que sostenía en la mano derecha. Luego calor empezó a subir por la columna. Sentí el calor a ambos lados de la columna. Finalmente el calor había subido en forma de llama y me envolvió. En el siguiente momento me había dado cuenta de que mi cuerpo se encontraba a unos 70 – 100 centímetros del piso. Cuando miré atentamente, vi una barrera de luz púrpura que rodeaba la llama, como si fuera para mi protección.
Sentí otra vez la energía de la piedra. En este momento ésta empezó a difundirse por todo mi cuerpo. Luego subió la parte derecha de mi cuerpo, luego la otra; mi cuerpo se sacudió… Volando en el aire sentía la vibración de otra dimensión, la cual nunca había sentido antes (en realidad la había sentido hace mucho tiempo atrás). Tenía una conciencia clara, que estaba observando lo que ocurría conmigo. Pero pasado algún tiempo me había asustado un poco. En este momento me desperté recitando el mantra “AUM”, el cual estaba recitando antes de esto.
Después de despertarme deje de tener miedo. La energía del Maestro estaba en aquella barrera que me protegía y yo estaba convencido de la existencia del Altísimo Dios Shiva y todos mis protectores. El calor que sentía en la espalda era el Kundalini, y la energía del Jijírokane me llevaba a un Despertar espiritual más alto. Además de todo, yo mismo tuve la experiencia de que el Maestro Asahara puede despertar el Kundalini por medio de un Shaktipat.
En febrero de 1986 fui bendecido por la posibilidad de viajar a la India con el Maestro. Durante este viaje el Maestro dio un Shaktipat a un joven de Alemania y yo estaba presente y observaba esto. Antes del Shaktipat el Maestro no explicó nada, sin embargo este joven vio luz y permanecía en un estado de dicha. Con él ocurría lo mismo que con nosotros.
El 2 de marzo ocurrió el segundo y real despertar del Kundalini. Al principio no entendí qué pasaba conmigo. Me sentía inerte y me dolía la cabeza. Luego empecé a tener mucha fiebre y tuve que estar en la cama. El 5 de marzo yo tenía que viajar con el Maestro al lago Motosu para practicar, pero no estaba en condiciones de hacerlo. A la noche del 4 de marzo me llamó el Maestro y dijo que hiciera alternadamente el Skuha Purvaka pranayama sin el Kumbhaka (retención de la respiración) y el Shavasana treinta minutos cada uno. Después de que yo hiciera cinco estos ciclos, el Maestro me realizó un Shaktipat y finalmente pude viajar al lago. Luego durante unos cuantos días mi orina tenía un color amarillo intenso y fuerte olor, pero sentía que mi cuerpo estaba completamente purificado.
Durante el Shaktipat que recibí en julio desde el Muladara chakra subió calor y en toda la columna apareció una sensación agradable. De repente mi cuerpo, el centro del cual era mi Anahata chakra, empezó a saltar. Esto continuó hasta el fin del Shaktipat y me había llenado de bienaventuranza, como siempre en estos casos. “Al final usted estaba cubierto con una linda luz celeste”, –me dijo el Maestro. En la frente apareció una quemadura, probablemente debido a la elevación de la energía.
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